13 de julio de 2008

A brave new, rational, world

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Viene de aquí, pero empieza aquí.

Gracias a que se legalizó y promovió su consumo, la humanidad pudo resolver dos de sus más graves problemas: la pobreza y el hambre. Nada más práctico que usar a la mitad de los pobres para alimentar a la otra mitad, nada más sensato que mantener granjas donde los niños viven felices hasta ser mandados al estofado, al curry o a la sopa.

Las organizaciones que se oponen a esta práctica hablan de derechos humanos, de la extinta ONU, del sufrimiento de los infantes y de que todos somos iguales... Pero la capacidad creadora está implícita en nuestro ser racional. Lo que nos rodea está. Falta saber qué es lo que hacemos con lo que nos rodea. Una cascada, un mar, un bosque, un desierto… o un yacimiento de petróleo. Ahí están. Y podrán estar por siempre. La cascada, feneciente. El mar, inexplotado. El bosque, incomprendido. El yacimiento… ¡yaciente! Los mismos recursos pueden significar algo diferente. El entorno útil o inútil. Bello o grotesco. Factor de desarrollo o ancla aprisionante. Hegel sostenía que solo nosotros podemos imprimir juicio, inteligencia y espíritu a la materia prima de la que estamos rodeados. Un libre albedrío que nos fuerza a optar por emprender, empujar, transformar y utilizar. Dios llenó el mar de peces, pero fuimos nosotros quienes intuimos que estaban ahí para nuestro beneficio.

Gracias a gente como Clericot la pobreza pasó de ser problema a ser oportunidad de desarrollo. Lo que ayer afeaba las calles hoy deleita nuestros paladares. Por eso Clericot es el héroe de nuestros tiempos, de estos tiempos gloriosos en que el progreso está a nuestro alcance; de este presente en el que la racionalidad ha triunfado sobre los prejuicios de nuestros ancestros. El reconocimiento con que será investido hoy no es sólo suyo, pertenece a todos nosotros, que hicimos posible su llegada.

Rajish Nahamapetilon
rajish.naha2015@punjabitimes.mesohorny.com

6 comentarios:

Chiri-Berry Finn dijo...

Oh me fascina esta trilogia y los niños envueltos, los borrachitos y las tortas cubanas. Delicioso.

Chiri-Berry Finn dijo...

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Fire_tony dijo...

Otro día tomaré tiempo para leerlo.

Palbo dijo...

Cuento breve:

Mr. Firglebinkle me pidió que le cuide la casa hasta que regrese. Me dio un manojo de llaves y me advirtió: nunca utilices la llave dorada, nunca abras la puerta trasera. Cuando volvió, le devolví las llaves intactas.

El Criticón dijo...

No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo.

Siempre quise ser Al Capone : Talía dijo...

Sigues posnteando, en tus vaciones?
Diviértete.