15 de febrero de 2013

Soy un zombie

Acabo de darme cuenta de que los textos en un blog que tuve y dejé morir eran más investigados y no estaban tan mal. Maté al blog incorrecto porque supuse que a la gente le importa más quién eres que lo que tienes qué decir, así que entre las dos cosas preferí el blog personal. 

No es lamento ni nada, solo una observación.

13 de febrero de 2013

Pls respond

Perdí un recuerdo. 

Alguna vez, viajando en el ADO del DF a Oaxaca, nos pusieron una película alemana. Trataba de cuatro jóvenes que fueron punk, de los de verdad, cuando eran jóvenes. Ahora eran adultos jóvenes, como de treinta años. Tres eran pobres, pero uno no: tras aprender a graffitear consignas pegajosas se volvió publicista: se vendió al sistema.

No recuerdo el final de la película. Ni el nombre. Podría escribir una larga queja contra ADO por quitar las películas interesantes y poner basura para niños, pero como dejé de quererlos ya no le veo el caso.

Es la segunda vez que pierdo algo así. Lo primero es una canción que salía en MTV, electrónica, en un video donde en algún momento aparecía escrito Flying Waffles. Siento que olvidar esos detalles es una falla. He apelado al gran Google, pero ni siquiera los buscadores han sido capaces de ayudarme. 

Encontrar, alguna vez, a personas de carne y hueso que puedan respondar a la pregunta, porque recuerdan la canción o la película, reivindicaría los poderes de los humanos frente a Google, que todo lo observa.

23 de enero de 2013

Sax

20 de enero de 2013

Razones para salir de casa

1.- Quizá tengas suerte y pases por la calle mientras sucede algo así:

10 de enero de 2013

Darks

En honor a los 90, hice un playlist de música gótica y similares:

7 de enero de 2013

Fin del mundo

El playlist para aceptar el final.


28 de noviembre de 2012

Epílogo

[...]

El final de la historia sólo es referible en metáfora, ya que pasa en el reino de los cielos, donde no hay tiempo. Tal vez cabría decir que Felipe Calderón conversó con Dios y que Éste se interesa tan poco en diferencias políticas que lo tomó por Andrés Manuel. Ello, sin embargo, insinuaría una confusión de la mente divina. Más correcto es decir que en el paraíso, Felipe Calderón supo que para la insondable divinidad, él y Andrés Manuel López Obrador (el ortodoxo y el hereje, el aborrecedor y el aborrecido, el acusador y la víctima) formaban una sola persona.

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Este es el texto original. Perdón por faltarle al respeto, pero ps ya qué. Es fácil culpar de todo lo que pasó durante estos seis años a Felipe Calderón o a Andrés Manuel López Obrador, pero para mí siempre fueron dos caras de la misma moneda.