No entiendo por qué festejamos el bicentenario. Los mexicanos del siglo XIX tenían grandes esperanzas para este país. Pensaron que con la libertad vendrían grandes cosas, tenían proyectos bellísimos para el flamante México.
Luego vino 1848*. Cuando pasó todo, la nueva generación publicó otras grandes esperanzas sobre el futuro de México. Tanto así, que en tiempos de Porfirio Díaz hubo muchos que pensaron que ya la habíamos hecho. Con la triste lección aprendida, lo único que quedaba adelante era un futuro prometedor.
Don Porfirio creyó que le tenía bien tomada la medida a los mexicanos, pero había tanto descontento que hasta un espiritista pudo hacerse con el poder.
Vino otra generación de mexicanos que, otra vez, plasmó en papel sus sueños. Dijo que los mexicanos tendrían salud. Educación. Trabajo. Que en el futuro no habría más desigualdad. Que ya, ahora sí, era hora de convertirnos en quienes habíamos soñado.
Sí, claro.
Somos 200 años de esperanzas frustradas. Somos el país del "ya merito" y del "chin, ni modo", pero sobre todo somos el país del "total, hay que echar desmadre". Festejar 200 años de existencia es... festejar 200 años de existencia. México no ha logrado nada. No sé si estemos mejor o peor que hace 200 años, pero estoy seguro de que nuestros ancestros llevan 200 años deseando cosas para México y nunca las hemos llevado a la práctica.
200 años después queda medio país. Con más pobres. Hasta con menos ricos. Yo no festejo. Yo quisiera que alguien con más alcance dijera "deténganse, dejémonos de mamadas y vamos a ponernos a trabajar. México es un fantástico castillo en el aire. Pero nosotros estamos en la tierra y vivimos en una casucha destartalada."
Eso soñé el otro día, mientras esperaba en el tránsito provocado por una manifestación. Pero qué hueva hacer algo, la verdad.
*O sea la guerra con los gringos, en las que perdimos medio país. Fue como cuando nos ganaron en el Mundial de Corea, pero MUCHO más culero. Aunque, como no nos tocó sufrirlo, quizá de cierta forma es menos gacho.
Luego vino 1848*. Cuando pasó todo, la nueva generación publicó otras grandes esperanzas sobre el futuro de México. Tanto así, que en tiempos de Porfirio Díaz hubo muchos que pensaron que ya la habíamos hecho. Con la triste lección aprendida, lo único que quedaba adelante era un futuro prometedor.
Don Porfirio creyó que le tenía bien tomada la medida a los mexicanos, pero había tanto descontento que hasta un espiritista pudo hacerse con el poder.
Vino otra generación de mexicanos que, otra vez, plasmó en papel sus sueños. Dijo que los mexicanos tendrían salud. Educación. Trabajo. Que en el futuro no habría más desigualdad. Que ya, ahora sí, era hora de convertirnos en quienes habíamos soñado.
Sí, claro.
Somos 200 años de esperanzas frustradas. Somos el país del "ya merito" y del "chin, ni modo", pero sobre todo somos el país del "total, hay que echar desmadre". Festejar 200 años de existencia es... festejar 200 años de existencia. México no ha logrado nada. No sé si estemos mejor o peor que hace 200 años, pero estoy seguro de que nuestros ancestros llevan 200 años deseando cosas para México y nunca las hemos llevado a la práctica.
200 años después queda medio país. Con más pobres. Hasta con menos ricos. Yo no festejo. Yo quisiera que alguien con más alcance dijera "deténganse, dejémonos de mamadas y vamos a ponernos a trabajar. México es un fantástico castillo en el aire. Pero nosotros estamos en la tierra y vivimos en una casucha destartalada."
Eso soñé el otro día, mientras esperaba en el tránsito provocado por una manifestación. Pero qué hueva hacer algo, la verdad.
*O sea la guerra con los gringos, en las que perdimos medio país. Fue como cuando nos ganaron en el Mundial de Corea, pero MUCHO más culero. Aunque, como no nos tocó sufrirlo, quizá de cierta forma es menos gacho.
6 Comentarios:
Siempre le tengo cariño a los textos con finales paradójicos.
Qué bien es tenerte por aquí de vez en cuando, ojalá la tesis te deje venir más seguido.
Y pues como diría P. Juvera "Razones para dar de gritos hay muchas. Para festejar, no tantas."
Saludos.
Bueno, la verdad es que tienes toda la razón del mundo. Un día yo soñé que mi maestra maldita de geografía de la preparatoria me reprobaba por no saber dibujar bien a México, me decía ¿Dónde está Nuevo México?¿Arizona? Tienes cero. Pero yo le objetaba diciendo: Maestra ¿No ha despertado?
aaaaah los sueños.
Un abrazo mi estimado.
jaja bueno, al menos hay realismo en tus palabras. Es que en realidad México es un país mal gobernado, lo frustrante es que México no avanza debido a la falta de honradez no a la falta de capacidad, ya que hay personas con la inteligencia para llevar el país pero obviamente esas personas no son las que nos gobiernan, hace un momento estaba leyendo “el sueño de un mexicano” y lo llamo así por que el chico en cuestión hablaba de la posibilidad de que México se convirtiera en unas cuantas generaciones más en un país de primer mundo, lo cual a mí en lo personal me resulta casi imposible de imaginar y no porque no se pueda si no porque nuestra cultura nos ha metido en la cabeza una actitud “confort” en la que nadie quiere batallar (como tú ya lo mencionas) y para lograr convertir a México en un país de primer mundo sería necesario enfocarnos en la educación de las nuevas generaciones (las que van peor cada vez) y trabajar arduamente y con constancia. jaja no nos queda más que seguir soñando.
saludOs lindO
O sea la guerra con los gringos, en las que perdimos medio país. Fue como cuando nos ganaron en el Mundial de Corea, pero MUCHO más culero. Aunque, como no nos tocó sufrirlo, quizá de cierta forma es menos gacho.
hahaha wow!
You know, like i feel identified with what you said, and it made me smile and i agree completely but... then now i have this weird feeling like if i should do something and i dont know what. Kinda sad.
pequeña (y pretenciosa) corrección.
los mexicanos del siglo XIX que tenían esperanzas eran hijos de españoles.
so fuck it, todo ha sido un engaño desde el principio
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